Déficit de Naturaleza - Niño en el campo

Déficit de Naturaleza, un trastorno del siglo XXI

El trastorno de déficit de Naturaleza  hasta el momento no es reconocido médicamente, pero se le atribuyen unas serie de dolencias de nuestros tiempos como lo son la obesidad, depresión, enfermedades respiratorias, deficit atenciones entre otras .

Este término fue emitido por primera vez en el libro “El último niño de los bosques” escrito por Richard Louv el año 2005, este libro es reconocido por muchos ambientalistas como un excelente libro en el ámbito medio ambiental por su gran aporte y análisis crítico en la salud de los infantes alejados de la naturaleza, realizó una investigación en diversas áreas como la educación, psicología, sociología y medicina.

Algunos problemas que trae el déficit de naturaleza

Déficit de Naturaleza

Louv plantea este trastorno como costos asociados que debemos pagar por la pérdida de contacto con la naturaleza, estos son:

  • Disminución del uso de los sentidos
  • Problemas de atención
  • Enfermedades varias del tipo físico y psíquico.

Este periodista presenta una gran cantidad de pruebas sobre el trastorno de déficit de Naturaleza y que la revista Scientific American cataloga como “Hectáreas de evidencia” que nos muestran lo necesario del contacto del ser humano con la naturaleza.

Beneficios del contacto con la naturaleza

Déficit de Naturaleza - Niños en el río

Los niños que están en contacto con la naturaleza son:

  • Más calmados
  • Creativos
  • Aprenden rápido
  • Dominando mejor el pensamiento crítico
  • Suplen déficit emocionales, espirituales y físicos.

Privar a los niños de la naturaleza estamos quitándoles esa inspiración de ser parte de la naturaleza que viene de la exploración libre del mundo natural que los rodea.

Hoy en día es muy difícil crear conciencia del daño que estamos haciendo al planeta, pero luego de revisar este libro me queda claro que básicamente es por lo alejados que estamos de la naturaleza.

Déficit de Naturaleza - Niño en el bosque

En resumen un gran libro que nos plantea volver a los juegos sin estructuras, dejar que los niños exploren la naturaleza para encontrar su lugar en ella, con ello les ayudamos a quitarse de encima muchos males que la vida puertas a dentro les está ocasionando.

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